Cuando descubras lo que estas semillas aportan a tu salud, jamás volverás a tirarlas.

Las semillas o pipas de melón tostadas representan un aperitivo consumido por siglos en las culturas orientales, pero más allá del punto de vista nutricional, las medicinas tradicionales las recomendaban por sus beneficios saludables. En la actualidad y en todo el mundo se ha difundido el consumo de extracto de semillas de melón, como la forma más cómoda de obtener sus beneficios saludables.

Aporta tanta proteína como la leche de soja

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Mashhad Mashhad de Irán, para la utilización de las semillas de melón para la elaboración de una bebida similar a la leche, descubrió que el extracto de semilla de melón contiene 3.6 por ciento de proteína, 4 por ciento de grasa y el 2.5 por ciento de hidratos de carbono, proporciones muy similares a la composición de la leche de soja, por ello se considera a la elaboración de la leche de melón un valioso sustituto de ésta, como fuente de proteína, así como también para incorporarla a una leche de fórmula infantil.

Es fuente de fibra

Las semillas del melón tostadas brindan una gran cantidad de fibra, por lo cual beneficia a la funcionalidad intestinal alejando el fantasma del estreñimiento, además de brindar saciedad alejando la sensación de apetito, factor ideal para la reducción de peso corporal y reduce los niveles totales de colesterol en sangre.

Beneficios de las Pipas de Melón en el invierno

En las medicinas orientales como la china, se utiliza la semilla de melón tostado para eliminar el exceso de flema y congestión del cuerpo.
Esta propiedad es muy aprovechada en medicina china, para influir en los problemas del estómago, pulmones e intestinales, que suelen ser afectados por el frío, factor principal productor de enfermedad para la medicina china. Sus propiedades hacen a las semillas de melón especialmente útiles para aliviar el calor y la flema en las patologías invernales de tipo respiratorio.

Los médicos tradicionales chinos también utilizan semillas de melón de invierno para la elaboración de medicamentos destinados a los problemas de micción, para la reducción del colesterol y para el tratamiento específico de las enfermedades renales.

 

 

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