10 razones para no volver a hacer dieta nunca jamás

Sí, tus peores pesadillas han vuelto. Con la llegada de la operación bikini somos muchos y muchas los que nos empeñamos en querer cambiar nuestro cuerpo con las dietas de moda o con dietas milagro, pero también somos muchos los que fracasamos en el intento y, un año más, nos tenemos que resignar con esos kilitos de más que nos atormentan. Pues bien, ¿y si te convencemos de que hacer dieta no suele servir para nada?

Afortunadamente, cada vez son más las celebrities que nos hacen ver que no es necesario tener un cuerpo perfecto porque tú eres perfecta siempre y cuando te sientas bien contigo misma. Estas 17 famosas, por ejemplo, lucen sus curvas o sus kilos de más sin ningún complejo.

Al gran ejemplo de famosas como Kate Winslet y Alyssa Milano, que asumen sus curvas y las lucen con orgullo, nos queremos unir en este Día Internacional sin Dietas. Porque lo importante no es adelgazar sin control, sino verte sana y feliz. y por eso te descubrimos 10 motivos para no hacer dieta nunca más.

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  1. Asúmelo, los milagros no existen

Despertarte con el objetivo de perder seis u ocho kilos porque en un mes o dos te vas a la playa, no es la razón que debe motivar tu pérdida de peso. Los milagros no existen, y puede que en un mes bajes de peso sí, pero ¿cuánto tardarás en cogerlo de nuevo? Y entonces, volverán los remordimientos, el sentirte mal contigo misma y la imperiosa necesidad de comer para calmar la ansiedad. ¡No merece la pena! ¿Y si probamos a cambiar nuestros hábitos y comer saludable durante todo el año? Con esfuerzo y constancia.

  1. Cuando haces dieta no eres tú

No, cuando hacemos dieta nos convertimos en una versión apática, enfadada y susceptible de nosotras mismas. Te enfadarás con tus amigos, con tu familia, con el camarero que te pone unas patatas fritas de picoteo con tu Coca Cola Light y con tu (de repente insoportable) compañera de trabajo que ha traído unos pastelitos a la oficina porque no se le ocurre nada mejor que hacer que cumplir años el mismo día que tú te pones a dieta. Así que si no quieres poner en peligro todo tu círculo social, come de forma moderada y variada y sé feliz.

  1. Caerás en la hamburguesa sí o sí

Es una ley universal, puedes intentar hacer dieta durante una, dos, tres semanas… Pero tarde o temprano te comerás otra vez una hamburguesa, una pizza, un bollo, o todo a la vez. ¿Por qué? Porque la utilizaremos como premio por haber bajado de peso o como consuelo por no haberlo conseguido. En cualquier caso, volveremos a la comida basura tras unas semanas de restricciones y sufrimientos, y a partir de ahí comenzará otra vez nuestra rutina calórica y los remordimientos. Pero no sufras, ¡no es para tanto! Tomátelo con humor, nos pasa lo mismo a todos.

  1. La angustia de la báscula, innecesaria

El resultado de la báscula es decisivo para afrontar una nueva semana de dieta con la moral bien alta. Pero ¿cuántos sufrimientos te causa? ¿Cuántas veces al día le das vueltas a si habrás bajado de peso o no? ¿Realmente compensa la angustia y el estrés al que te somete la maldita báscula? Guárdala para siempre en el armario y respira tranquila.

  1. El efecto yoyó

Poco más que añadir en este punto. Cuanto más rápido pierdes peso, más rápido lo volverás a coger, incluso con un par de kilitos extra de regalo. Todas sabemos que existe el efecto yoyó, pero tratamos de ignorarlo con dietas milagro. Y luego pasa lo que pasa.

  1. Tu cuerpo te la va a jugar

¿Quieres reducir trasero? Pues dile adiós a tus pechos primero. ¿Quieres afinar las caderas? Pues mira cómo desaparecen tus brazos antes… Cuando se trata de adelgazar, tu cuerpo te la jugará de mil formas diferentes, y nunca empezarás a perder peso por donde te gustaría. No es justo, lo sabemos, y por eso debemos revelarnos todas contra las malditas dietas.

  1. A los hombres les gustan las curvas

No es ningún mito. A los hombres les gustan las mujeres con caderas voluptuosas, hombros carnosos, pechos redondos… La clave está en aprender a sacarse partido a una misma para que te veas guapa peses lo que peses, y así, con un poquito de confianza en ti misma, es como se consigue gustar también a los demás.

  1. La salud es lo primero

Normalmente las dietas provocan ciertas carencias porque siempre restringes comidas o comes menos cantidad y al final eso se traduce en cansancio, mal humor… Si quieres estar sana, olvida las dietas y aprende a comer bien y equilibrado, compensando los excesos con comidas más saludables. Recuerda que lo más importante es encontrar un peso que sea saludable para tu cuerpo, eso que llamamos peso ideal y que está muy lejos de los prototipos de delgadez extrema que nos atormentan. Y si te apetece un capricho, ¡adelante! Jennifer Lawrence está de acuerdo con nosotras… “La pizza lo arregla todo”.

  1. Cambia tu estilo de vida

¿Qué tal si en vez de proponerte perder 5 kilos en un mes te propones comer 5 piezas de fruta al día? ¿Y si decides cenar fruta tres veces por semana? Hay ciertos trucos que, a la larga, si se convierten en hábitos, son mucho más efectivos y saludables que cualquier dieta. Haznos caso, con eso y un poco de deporte, conseguirás verte y sentirte bien de forma permanente. Y eso significa despedirse de hacer dieta PARA SIEMPRE.

  1. Tienes que darte cuenta: eres perfecta

¿Por qué siempre pones tanta presión sobre tus hombros buscándote defectos o cosas que cambiar? Ya está, ese es tu cuerpo, esos tus muslos y esas son tus caderas. ¡Reconcíliate contigo misma! No hay nada de malo en querer mejorar tu materia prima, pero deja de atormentarte si no te ves capaz de seguir una dieta o si al hacerla no pierdes peso en tiempo récord. Hay mucha gente que te quiere como eres, ¿no? ¡Por algo será! Date un respiro a ti misma y, sobre todo, sé feliz. Te lo mereces.

 

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